Los primeros alimentos a base de soja que surgieron no destacaron por ser muy sabrosos, ni tampoco resultaron muy agradables a las personas que nunca los habían probado, ya que no estaban habituadas a su textura.
Actualmente se tienen en consideración múltiples aspectos en la elaboración de los alimentos, sobre todo las características organolépticas (sabor, olor y textura) del producto final. De este modo, es fácil encontrar en el mercado una amplísima gama de bebidas de soja con distintos sabores para satisfacer los paladares más exigentes. También se comercializan muchos tipos de alimentos elaborados con soja y otros ingredientes que les dan muy buen sabor y que admiten mil formas de cocinarlos. Por todo ello, el consumo de soja se ha extendido por todo el mundo y forma parte de una gran variedad de dietas.
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