Un elevado número de estudios demuestra que existe una reducción del riesgo de desarrollar cáncer de mama, colon y próstata en personas que consumen soja de forma habitual. Este efecto beneficioso se debe a la capacidad de la soja para inhibir la reproducción de las células cancerígenas.
Según los estudios, el mecanismo de acción de la proteína de soja aislada frente al cáncer de mama es bastante complejo, pero a grandes rasgos, algunas acciones se basan en impedir que los agentes potencialmente carcinógenos se activen o que un tumor en su fase inicial progrese.
Las mujeres posmenopáusicas afectadas de cáncer de mama hormono-dependiente deben consultar con su médico la conveniencia de consumir soja y alimentos derivados durante el tratamiento hasta que se obtengan resultados concluyentes sobre la posible interacción entre la soja y determinados tratamientos.
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